
1. El deseo concedido y la sorpresa infernal
Kanata despierta con la habilidad de ver medidores de afecto; al revisar el de Marika, descubre que está destruido en niveles negativos extremos, pese a su amabilidad constante.


Kanata despierta con la habilidad de ver medidores de afecto; al revisar el de Marika, descubre que está destruido en niveles negativos extremos, pese a su amabilidad constante.

Mientras Kanata intenta procesar el impacto del medidor roto de Marika, comienza a observar cómo fluctúan los indicadores de afecto en otras chicas de su entorno, revelando dinámicas inesperadas y profundizando los malentendidos en sus interacciones diarias.

Mientras lidia con el medidor roto de Marika, Kanata se encuentra en el parque con su compañera Mikasa. Al conversar y tratar de bajar su alto nivel de afecto, surge un imprevisto que Marika presencia desde lejos.

Las interacciones diarias con Marika y las demás chicas se vuelven cada vez más complejas a medida que Kanata descubre cómo sus acciones afectan los medidores de afecto de manera inesperada.

Kanata profundiza en las emociones ocultas de su entorno escolar, intentando conciliar lo que indican los medidores con la conducta amable y cercana de Marika.
