Bates Motel

Estos últimos años parece que al panorama audiovisual le cuesta despegarse de lo que ya conoce realizando adaptaciones, remakes, secuelas, precuelas, spin offs de todo tipo. En esta ocasión le ha tocado a uno de los grandes clásicos del cine: Psicosis.

Bates Motel nos relata los orígenes del asesino Norman Bates, concretamente su adolescencia. Aunque esta precuela está situada cronológicamente antes de los sucesos del filme de Hitchcock, la historia ha sido trasladada a la actualidad. Esto ha derivado en uno de los aspectos que más llaman la atención de esta nueva serie. Mientras que la estética de los Bates y su mansión y motel de carretera parece anclada en el pasado, el resto de su entorno se haya ambientado en nuestros días, haciendo que este contraste de épocas resulte llamativo y hasta desconcertante en un primer momento.

Freddie Highmore en una de las escenas de 'Bates Motel'. (A&E)
Freddie Highmore en una de las escenas de la serie ‘Bates Motel’. (A&E)

La serie comienza con una traumática pérdida para la familia Bates, la cual desconocemos cómo ha sucedido y apunta a ser uno de los principales misterios de la serie. Trascurridos unos meses, la matriarca de los Bates adquiere en White Pine Bay el famoso motel para intentar seguir adelante.

Con recurrentes guiños al original y al propio universo Hitchcock, en esta revisión del clásico veremos cómo Norman Bates va camino de convertirse en el célebre psicópata de la película. Cabe preguntarse como van a compaginar esta evolución del personaje con la inevitablemente necesaria trama de instituto, en la cuál seguramente veremos la batalla entre el amor adolescente y el amor que Norman profesa a su progenitora.

Y es este el principal aliciente de la serie, descubrir cómo es la madre Bates y esa relación madre-hijo que se intuye enfermiza desde un primer momento y que influirá de manera decisiva transformación su hijo, haciendo que se convierta en el ser que ya conocemos.

El casting ha sido, sin duda alguna, uno de los grandes aciertos de la serie producida por Carlton Cuse (Perdidos) y Kerry Ehrin (Friday Night Lights). Tanto Freddie Highmore (Charlie y la Fábrica de Chocolate) encarnando al joven Norman Bates, como Vera Farmiga (Up in the air) dando vida a Norma, la madre, hacen un gran trabajo como el inquietante dúo protagonista.

Freddie Highmore y Vera Farmiga en una escena de la serie. (A&E)
Freddie Highmore y Vera Farmiga en una escena de ‘Bates Motel’. (A&E)

Durante los 10 episodios que forman la primera temporada disfrutaremos del suspense y el terror más clásico con buenas dosis de violencia. Esa atmósfera de calma tensa, que ya pudimos apreciar desde los primeros minutos, hace que los apenas 60 minutos que dura el episodio se pasen volando, a la vez que hace las delicias de los fans del género.

Aun siendo una historia cuyo final ya conocemos, todos estamos deseando ver el viaje de Norman desde ‘Bates Motel’ hasta ‘Psicosis’.

La serie, que aún no tiene cadena ni fecha de emisión en España, se estrenó con gran éxito por A&E en Estados Unidos el pasado 18 de marzo y esta noche emite su segundo episodio.

Fringe se despide con una emisión simultánea en EE.UU. y España

Fringe
La emblemática serie norteamericana Fringe cierra el telón esta madrugada con la emisión de sus dos capítulos finales, en los que esperamos se cierre la trama que ha llevado a sus protagonistas hacia adelante en el tiempo hasta un futuro dominado por unos enigmáticos “hombres de negro” de mirada vacía y asombrosos poderes cognitivos.

Tal y como ocurrió con el final de Lost (“Perdidos”), estos episodios se emitirán simultáneamente en Estados Unidos (FOX) y España (a través de la plataforma de pago Canal+), con lo que los fans más acérrimos de esta serie de culto podrán disfrutar -eso sí, a partir de la intempestiva hora de las 2:10- del desenlace de las aventuras de la agente Olivia Dunham (Anna Torv), el Doctor Walter Bishop (John Noble) y su hijo Peter (Joshua Jackson), sin tener que esperar hasta una posterior emisión.

Obviamente, los episodios se emitirán en versión original subtitulada, dando por concluida una producción que ha elegido para su despedida una ambientación en un futuro oscuro, dominado por los Observadores, en algo que, según el productor ejecutivo de la serie, J.H. Wyman, ha intentado ser “la carta de amor que los fans se merecen”. Esta última temporada ha estado llena de guiños, reencuentros, referencias a los capítulos más exitosos y una cierta libertad para los creadores, menos sometidos que en otras temporadas a la presión de los índices de audiencia.

El artífice de Fringe, J.J. Abrams ha prometido, desde la presentación de esta última temporada, un desenlace “salvaje y emocionante”, que esperamos colme las expectativas de sus seguidores y reprente un cierre digno para el show, uno de los que más pasiones ha levantado en las redes sociales, blogs, foros e Internet en general en los últimos años, contrastando con unos índices de audiencia modestos, sobre todo si los comparamos con los de Lost u otras de las producciones más exitosas de de la historia televisiva reciente.