Celebrity Splash estreno en Argentina crítica preliminar

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Tanto en Argentina como en otras partes del mundo (España), muchos televidentes han podido finalmente contemplar el formato de pileta holandés (al parecer, las fronteras no son problema alguno). Bien, la “crítica” o pseudo-crítica de “Celebrity Splash” de Telefe, conducido por el gracioso Marley (debido a que es un análisis preliminar, no vamos a puntuar momentáneamente)

 

Hace un par de meses, uno podría haber deducido que “Celebrity Splash” era una apuesta del canal para contrarrestar el peso de no llevar a Tinelli a la programación, tras unas disputas con él por la aparición en el Primer Time. Ahora es difícil mantener esta convicción, y a veces indica que en realidad es un espectáculo con una idea nueva para poder remontar el rating no satisfactorio de los últimos emprendimientos; inclusive a “Los Vecinos En Guerra” que no cumple con las expectativas planteadas por “Graduados” . De cualquier manera, no importa el cálculo sino el resultado, y “Celebrity Splash” concibe en su show: primero y fundamental, a muchííííííííííísimos personajes de Telefe, lo cual suena como una extensión del nepotismo, con artistas bendecidos por la única razón de formar parte de la grilla del canal. Tampoco es realmente una mancha, ya que todos buscan entretenerse con el agua, después van a por sus ídolos favoritos

 

Aunque es muy imprudente (y hasta vergonzoso) emitir juicio en una primera emisión, uno puede atar algunos cabos de lógica con lo visto: este tendría que ser el programa que devuelva vida a Telefe, pero no es exactamente como se ha comportado por el momento. Es una idea original (o no vista) para el país, y mientras que la regla tácita del éxito es que las ideas deben ser frescas, también es una jugada engañosa. Sobre todo porque el concepto genuino está cubierto por la misma carcasa de la que ha fallado los anteriores proyectos del canal

 

Empecemos por Florencia Peña. Ella es una muy buena actriz, pero lamentablemente necesita de una dirección estricta, ya que tiende a inflarse en su ego y sobre-actúa descomunalmente. Prácticamente no ha aportado nada a “Celebrity Splash!” y se la ve muy excitada (ojo con el chiste fácil), lo que es alarmante. El canal 11 entonces repite el error de “Flor de Palabra”, cuando Peña interpolaba la conducción con sketches terribles. Lo peor de todo es que Florencia atraviesa una etapa difícil, con una quemadura en la política imborrable, y el video Porno que en vez de rejuvenecerla como lo fue con Wanda Nara (o Paris Hilton, si quieres un ejemplo internacional) solo la hizo más impopular. Ella tiene que estallar con algo grande y serio, que explote sus facultades; pero “Celebrity” no es -ni debe ser- el caso. Es muy evidente que Telefe intenta ayudarla con algún papel para reconstruir su trayectoria un tanto mancillada, pero no lo ha hecho todavía

 

Luego, tenemos el show en sí mismo. Es ahí lo más extraño. Adopta el esquema básico de “Talento Argentino”, con una iluminación oscura (¡¡¡Error!!!!! ¿Acaso la gente puede ver bien el agua y el chapuzón con tan poca luz????) y señores tales como Maximiliano Guerra. No es malo por cualquier medio, pero Telefe tiende a hundirse en las trampas que depara los certámenes estadounidenses: en casi 40 minutos, solo hubo dos saltos porque se ha concentrado demasiaaaaaaaado esfuerzo en presentar a los participantes y sus entrenamientos.  También, Canal 11 se hunde en las trampas post-Tinelli: la introducción en el estreno de Pía Slapska con su fobia pareciera un cálculo evidente para darle de hablar a los medios de comunicación sobre el debut sensacional de “Celebrity”, pero además el rendimiento de Miguel ángel Rodriguez fue desilusionante: él no puede concederle un 10 a Pichu, no porque no se lo merezca, sino porque al lado de Rodriguez se encuentra Maximiliano Guerra, que puntúa objetivamente sin atenerse al Show. Es incómodo la combinación de Rodriguez-Guerra, porque ambos actúan por caminos diferentes: Guerra pretende ser serio, Miguel pretende el punto mediático

 

Para no marear al lector, resumimos que “Celebrity Splash” es muy pulido, deliberado y reciclado; todo para adaptarla a la fórmula comercial; pero la gente se cansó. Seguro, Telefé quizás no lea este examen preliminar, pero no obstante son ítems los detallados aquí que deberían repensarse si este texto cae en manos de importantes “productores” de Splash!

Arturo Valls presentará un programa con famosos y piscinas

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Si en otro de nuestros artículos comentábamos que Anna Simón podía acabar quemándose de tanto salir por la televisión, ahora pensamos lo mismo de Arturo Valls.

Arturo es todo un showman que sabe aumentar la audiencia con la gran parte de los programas que hace, pero quizás acabemos con una saturación tras verlo tantas veces en repetición.

Actualmente, el ex reportero de Caiga Quien Caiga conduce el programa Ahora caigo por las tardes de Antena 3, imita a cantantes en Tu cara me suena y lo vemos en algunos cameos de series de la cadena de Planeta, como Fenómenos.

Pues si esto no es poco, ahora va a presentar un nuevo programa en Antena 3 en el que famosos realizarán pruebas y caerán al agua de una piscina. Sí, el concepto no es nada nuevo, nos suena de otros programas que realizaban lo mismo allá por los 90 en la cadena amiga, Telecinco.

Este talent show se llama Splash: Famosos al agua, y el estreno podría ser esta misma primavera. El programa se centra en famosos que se dejarán guiar por profesionales del mundo de la natación y de los saltos en trampolín para hacer que puedan saltar desde una cierta altura y conseguir entrar bien en la piscina. Todos esperamos piruetas, pero eso es algo reservado a los profesionales.

Un jurado va a evaluar los saltos de los famosos en un gala y darán su veredicto como si se trata de los mismos Juegos Olímpicos. La verdad es que tampoco auguramos buenas perspecticas para este formato, aunque todos tenemos ganas de ver como los famosos hacen el ridículo subidos a un trampolín. Parece que los talents donde participan caras conocidas acaban siendo los más rentables, pero, ojo, no siempre todos los formatos de similares características triunfan.